Mecanizado electroquímico de metales
Mecanizado electroquímico de metales y arranque electroquímico de material
Cómo funciona el mecanizado electroquímico de metales
ECM corresponde a las siglas en inglés de mecanizado electroquímico de metales y, en contraposición a la erosión, se trata de un arranque electroquímico suave de material sin formación de chispa. Para ello se polariza la pieza positiva como ánodo y la herramienta negativa como cátodo mediante una fuente de corriente continua o pulsatoria. La carga que hay entre el cátodo y el ánodo en el intersticio de trabajo fluye a través de una solución de electrolitos, generalmente nitrato sódico o cloruro sódico. En este caso se sueltan iones metálicos de la pieza de trabajo. El material arrancado se puede extraer entonces por filtración de la solución de electrolitos como hidróxido de metal. La forma del cátodo de herramienta se ajusta a la tarea de mecanizado. De este modo, el mecanizado electroquímico de metales actúa sin carga mecánica ni térmica únicamente allí donde realmente se desea un arranque de material. Ahí especialmente radica también la ventaja de este procedimiento. Mediante este mecanizado de definición estricta se pueden trabajar con precisión y de forma reproducible incluso componentes de filigrana.

Arranque electroquímico de material: causas técnicas
Para el mecanizado electroquímico de metales (ECM) y la seguridad del proceso es importante la vigilancia estricta y regulación de los parámetros centrales de la máquina: tensión, corriente, temperatura y conductibilidad de la solución de electrolitos.
Factores importantes en el ECM
La técnica aplicada de generadores y la electrónica de potencia desempeñan por eso un papel importante cuando se trata de arranque electroquímico de material: la técnica utilizada por EMAG para el mecanizado electroquímico de metales cubre un margen de potencia de hasta 20.000 A en corriente continua así como de 30.000 A en pulsatoria. Se puede ajustar perfectamente al ámbito de aplicación correspondiente en el ECM. A ello se le añade la parametrización libre y una desconexión rápida por corto circuito.
Mecanizado electroquímico de metales: calidad asegurada
Al mismo tiempo, la gestión de electrolitos es importante para el mecanizado electroquímico de metales: la calidad del medio de trabajo debe ser constante. Esto afecta sobre todo a los factores de valor pH y conductancia, temperatura y pureza. Las instalaciones EMAG aseguran esta calidad durante el proceso. Según las exigencias se aplican diferentes técnicas de filtrado en las instalaciones.
Pulsed ECM (mecanizado electroquímico pulsado): mayor densidad de corrient
e, mayor calidad
Este proceso se basa en el clásico ECM: en el mecanizado electroquímico pulsado, el material también se arranca mediante electrólisis. Sin embargo, en este caso la corriente es de impulsos, en fases de libre programación. En este sentido, la densidad de la corriente aplicada es claramente mayor y la pureza de la mezcla electrolítica durante el flujo de corriente mejor que en el clásico ECM.
Arranque electroquímico perfeccionado de material
Con el Pulsed ECM, la calidad de las superficies trabajadas va aumentando en función de la aleación del material. La reproducibilidad del proceso también es óptima. Estas características también quedan garantizadas no solo por la tecnología de construcción de máquinas de EMAG, modular y precisa según cada caso: la tensión y la corriente en el Pulsed ECM están perfectamente supervisadas y reguladas. Esto asegura un proceso estable.
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